BlogVolver al blog

Cómo cuidar la salud visual de tus hijos

10 de abril, 2019 0
Miopía, astigmatismo e hipermetropía son los problemas visuales más comunes en niños en nuestro país. Realizar un control y diagnóstico oportuno es fundamental para que no les afecte en sus actividades diarias y poder detectar también otro tipo de patologías. Conoce cuáles son las señales de alerta.

Controlar la salud visual de los niños es igual de importante que hacerlo en la edad adulta. De hecho, la recomendación de los especialistas es realizar el primer chequeo oftalmológico a los 4 años de edad, siempre y cuando no se detecte algún signo sospechoso antes de eso.

Según explica el doctor Francisco Conte, oftalmólogo del Centro de la Visión de Clínica Las Condes, los principales problemas a la vista que presentan los niños en nuestro país son miopía, astigmatismo e hipermetropía.

“Estos errores refractivos constituyen la principal causa de limitación visual entre los escolares chilenos, lo que implica que el niño es incapaz de realizar sus actividades diarias en forma normal. Según un estudio realizado hace quince años en este grupo, los escolares con limitación visual llegaban al 8,6% en el año 2000, porcentaje que aumentó a cerca de 15% en un estudio más reciente”, comenta el especialista.

Luego vienen problemas relacionados con la ambliopía u “ojo flojo” y el estrabismo o desviación de los ojos.
“No hay causas claras del incremento de los errores refractivos y hasta ahora sólo existen hipótesis como que las condiciones genéticas de la población chilena la hacen más susceptible a este tipo de errores. Sin embargo, una de las teorías que tiene mayor fundamento científico es, para el caso específico de la miopía, que este problema se podría manifestar por el hecho de que en la actualidad los niños tienden a permanecer más horas en actividades “indoor” o bajo techo, con menor contacto con la luz radiante al sol, atraídos muchas veces por actividades frente a pantallas de diversos tipos”, dice el doctor Conte.

Controlar a tiempo

Lo importante es consultar siempre que haya sospecha de un trastorno de la visión, ya sea porque se detecta algunos de los síntomas de los errores refractivos, porque existe una desviación de los ojos (estrabismo) o porque se presenta cualquier alteración de la anatomía de los mismos, como, por ejemplo, una caída de los párpados (ptosis) o una pupila alterada de tamaño (discoria) o de color blanco (leucocoria).

“Todo niño debe realizarse un chequeo en forma preventiva a los 4 años, ya que muchas veces no hay mayores síntomas visibles de una enfermedad visual para el pediatra, los padres o los profesores, que sí puede ser detectada por un especialista”, comenta el doctor Conte. Luego, si el niño tiene lentes recetados, el control debe hacerse al menos una vez por año, salvo que el oftalmólogo lo cite con otra periodicidad.

Si en el primer control no se encontró ninguna patología y no hay antecedentes oftalmológicos importantes en la familia directa, se sugiere un control cada dos años hasta los 8 años de edad.

“En los primeros ocho años es cuando madura y se conforma el sistema visual para el resto de la vida, por lo que si se detecta un defecto a tiempo se puede evitar un eventual perjuicio en la visión a futuro. Si no hay una detección y tratamiento a tiempo de un problema en este período de la vida, se puede originar la presencia de un ojo flojo o ambliopía”, explica el especialista.

En la gran mayoría de los casos el tratamiento consiste en una receta de lentes, pero a veces el oftalmólogo puede indicar el uso de un parche ocular para la ambliopía con el fin de estimular el ojo con menor visión tapando el que ve mejor. En casos de estrabismos grandes, el tratamiento generalmente es una cirugía, pero en casos de desviaciones oculares asociadas a hipermetropías altas, en algunos casos se tratan solo recetando lentes adecuados.

Señales de alerta

Se puede sospechar presencia de errores refractivos en los niños cuando:
 
  • Entrecierran sus ojos
  • Se acercan mucho a las cosas para verlas
  • Existe cansancio visual o dolor de cabeza. Sin embargo, en un número importante de casos no existen síntomas, ya que los niños tienen muy desarrollada la capacidad de acomodación o enfoque. “Algunas veces puede haber un ojo normal y el otro tener un error refractivo, pero los niños más pequeños no acostumbran a tapar un ojo u el otro para comparar con cuál ven mejor. En el caso del estrabismo, si la desviación ocular es grande, los papás podrán detectarla, pero cuando es leve solo podrá detectarlo el oftalmólogo”, dice el doctor.

Mantener buenos hábitos
 
  1. Reducir las horas frente a las pantallas. “Es muy importante ir reduciendo progresivamente el número de horas frente a las pantallas, ya que fomenta que los menores estén más bajo techo y no expuestos a la luz ambiental, lo que favorecería la aparición de miopía si el niño tiene herencia. Además, al estar concentrados frente a una pantalla disminuye su velocidad de parpadeo, lo que puede producir – al igual que en los adultos – visión borrosa o cansancio visual por sequedad ocular acumulada”, dice el doctor Francisco Conte.
  2. Proteger de la radiación UV. En todas las épocas del año hay que proteger a los niños en circunstancias de exposición directa y por mucho tiempo a la radiación UV. “El uso de un gorro protege hasta un 50% de la radiación UV, y a esto se puede sumar algún lente de sol de un color más bien claro (en especial en menores de 8 años) como gris o amarillo, para no poner una barrera muy oscura que impida el ingreso de información que ayuda a madurar el sistema visual del niño”, agrega el especialista.

Visión y rendimiento escolar


Una baja visión claramente puede ser causa de un bajo rendimiento escolar. “No pocas veces en niños más pequeños que están muy desatentos en las salas de clases, o incluso en algunos que se sospecha un déficit atencional, hay un error refractivo no diagnosticado porque el menor no es capaz de reconocerlo o verbalizarlo”, explica el doctor Francisco Conte.

De ahí la importancia de hacer un control a los 4 años o antes de eso en caso de sospechar la presencia de algún problema a la vista.

Principales enfermedades visuales en niños
 
  1. Miopía: el niño percibe borrosos los objetos lejanos debido a que la imagen se forma delante de la retina, ya sea porque la córnea, el cristalino o ambos son ópticamente muy potentes, o bien porque el ojo es más largo de lo normal.
  2. Hipermetropía: se produce porque el ojo es más corto de lo habitual o porque la potencia óptica de su cristalino y/o de su córnea es menor de lo normal, afectando principalmente la visión de cerca. Muchos niños tienen hipermetropía como condición fisiológica mientras su ojo está aumentando de longitud durante el desarrollo. En el caso de los niños o jóvenes que tienen hipermetropía no muy alta, pueden no manifestar síntomas, ya que lo compensan mediante la acomodación o “enfoque”: el cristalino incrementa su potencia aumentando su espesor y curvatura por la contracción de los músculos que lo rodean.
  3. Astigmatismo: es cuando la información procedente de los objetos que se están observando y que entran en el ojo se enfocan en más de un punto de la retina. Esto provoca una visión distorsionada, ya que en los ojos normales las imágenes se enfocan en un único punto de la retina.
 
 
Califíca este artículo:
12345
Promedio: 5

Noticias relacionadas

Texto de prueba 3

¿Mi hijo tiene estrabismo?

27 de junio, 2019 0

Desviación del ojo y posición anómala de la cabeza, son algunos de los signos que puede alertar de estrabismo en niños, una enfermedad que de no ser tratada puede causar serios problemas a la visión.

Leer más

Estrabismo infantil: tipos y tratamiento

20 de junio, 2019 0

El estrabismo es una enfermedad ocular que tiene distintos tipos y causas, dependiendo de ellas se define el tratamiento que tiene por objetivo mantener la visión del ojo afectado.

Leer más