¿Qué es la uveítis?

La uveítis es la inflamación de la pared intermedia del ojo (llamada úvea o tracto uveal). Está formada por el iris (el músculo que le da el color al ojo), el cuerpo ciliar (músculo que se encuentra detrás del iris) y la coroides (tejido que contiene vasos sanguíneos encargados de nutrir al ojo).

¿Cúales son los sistomas?

La inflamación de la úvea puede afectar la cornea, la retina, la esclera y otras partes esenciales del ojo. Los síntomas de las uveítis dependen de dónde está principalmente localizada la inflamación:

  • Uveítis anterior: Corresponde a la inflamación del iris (iritis) o del iris y el cuerpo ciliar (iridociclitis). Sus síntomas son: dolor, ojo rojo, visión borrosa, pupila pequeña o irregular, molestia excesiva con la luz (fotofobia), entopsias (puntos que se mueven en el campo visual) y cefalea.
  • Uveitis intermedia: La inflamación afecta principalmente el área uveal detrás del cuerpo ciliar y la retina. Se caracteriza por presentar ojo rojo leve a moderado, entopsias y baja de visión.
  • Uveítis posterior: Como su nombre lo indica, la inflamación predominante ocurre en el segmento posterior del ojo, es decir, la coroides y retina. Este tipo de uveítis produce baja de visión y entopsias. Dado que afecta estructuras más nobles del ojo, puede ser más dañina que los otros tipos de uveítis.
  • Panuveítis: Corresponde a la inflamación de todo el tracto uveal.
¿Puede afectar ambos ojos?

Las uveítis pueden afectar uno o ambos ojos. Su duración es variables: días a semanas (agudas) o más de tres meses (crónicas).

Sus causas son múltiples. Dentro de estas se encuentran:

  • Infecciones: Virales (ej: Herpes y citomegaloviris), Bacterianas (ej: Sífilis y Tuberculosis), Parásitos (ej: Toxoplasmosis), Hongos (ej: Cándida)
  • Autoinmune / autoinflamatorias: Corresponde cuando nuestro organismo ataca sus propios órganos. Por ejemplo, artritis, espondilitis anquilosante, enfermedad de Behcet, Sarcoidosis, Lupus, etc.
  • Trauma ocular
  • Cirugía intraocular reciente
  • Idiopáticas: Si a pesar de una completa investigación de la causa subyacente de la uveítis, no se llega a un diagnóstico específico, se le llama idiopática. Esto ocurre en un 50% de los casos aproximadamente.
¿Cómo se puede tratar?

El tratamiento depende del tipo de uveítis y de la magnitud de la inflamación. Puede usarse tratamiento tópico (colirio de corticoides y dilatadores de la pupila), regional (inyecciones peri o intraoculares de diferentes fármacos) o tratamiento sistémico (corticoides e inmunosupresores).